"¡Corre y dile a la aldea de la hoja que la aldea de la nube nos atacó!"
El grito de Kurenai tenía la intención de revelar la identidad de sus atacantes.
Y aunque el joven no pueda escapar, sus gritos serían escuchados por los miles de civiles en la zona.
¿Los ninjas de la aldea de la nube serían capaces de iniciar una masacre para silenciar el asunto?
Incluso si se atrevieran, no serían capaces de matar a todos los civiles alrededor, los cuales ya sabrían que había algo mal y escaparían.
Definitivamente sobrevivirian decenas o cientos de civiles. Y sólo era necesario uno para que sus identidades y sus acciones sean conocidas en todo el continente.
Esto haría 2 cosas.
Además de que serán despreciados por el mundo por masacrar inocentes cuando no había guerra, cosa que afectaría gravemente las misiones de su aldea, la aldea de la hoja sabría dónde buscar.
Éste era el verdadero objetivo de Kurenai, que la aldea de la hoja los rescate.
Por supuesto, si Kurenai pensó en eso, era obvio que los ninjas de la nube también lo pensaron.
"¡Atrapenlo!"
Sin que su líder les ordene, los ninjas de la aldea de la nube más cercanos se lanzaron hacia el joven que había aparecido de repente en el lugar.
"¡Cuidado!" Gritó Hinata desde su lugar.
La joven de ojos blancos sentía el corazón apretado.
El Joven que la había liberado del sello del pájaro enjaulado y que le dio la libertad que tanto había deseado estaba en peligro.
Estaba preocupada.
No sólo porque decenas de ninjas de la nube se dirigían hacia él, sino también porque el joven tenía una baja reserva de chakra.
Ella podía verlo con sus ojos.
La reserva de chakra de aquel joven era pequeña.
Y aunque sea hábil en Fuinjutsu, ¿Qué podía hacer contra tantos enemigos si sus reservas de chakra eran más pequeñas que un estudiante de academia?.
Aquí no estaban en un lugar preparado adecuadamente con sellos para que el joven se defendiera.
De repente, varias cosas sucedieron simultáneamente.
Primero, Hinata se preparó para intervenir.
Aunque la joven no tenía confianza en su fuerza, no podía ver y quedarse parada mientras aquel joven era lastimado.
A pocos metros a su lado, el Cuarto Raikage estaba a punto de moverse y detenerla.
No conocía al joven que apareció de repente, pero si se atrevía a involucrarse en esto no debe ser débil.
Quería luchar contra él y demostrar su superioridad.
Pero su prioridad era la joven Hyuga. No podía simplemente dejarla así sin más e ir a luchar.
Se escaparía.
Además, él era el líder de la aldea de la nube,y no podía encargarse de todo él solo. Sus subordinados tenían que hacer las tareas menores para él.
Ya después él se involucraria si el enemigo demostrara ser fuerte y sus subordinados no puedan luchar contra él.
Si el joven ni siquiera podía vencer a un grupo de Genin y Chunin, ¿Para qué molestarse?
!!!!!!
Pero Hinata y A se detuvieron de golpe.
Una presión sofocante apareció de repente y sintieron que casi se les doblaban las rodillas.
Pero al final aguantaron.
Y antes de que se pregunten qué fue lo que pasó, la situación del lugar los sorprendió.
Mientras la joven de ojos blancos tenía la boca abierta por la sorpresa, el rostro de A estaba ahora solemne.
Y más allá de ellos, el equipo 8 también estaban estupefactos por lo que acaban de sentir hace un momento y lo que veían ahora
¿Qué es lo que vieron?
Los numerosos cuerpos caídos de los ninjas de la nube.
No sólo los que saltaron hacia el joven en el techo de aquel edificio cayeron inconscientes de la nada.
También lo fueron aquellos ninjas de la nube que se quedaron atrás y dejaron que sus compañeros se encarguen del intruso.
Los que estaban en el aire tuvieron mala suerte.
Justo cuando saltaron de un edificio hacia otro y estaban en el aire, perdieron la conciencia de golpe y cayeron y no llegaron hacia el otro edificio.
En cambio, golpearon las paredes laterales de los edificios y cayeron hacia el suelo.
20 o 30 metros de altura no era nada para un ninja. Usualmente caían con mucha fuerza contra el suelo en sus batallas.
Pero caer inconscientes era otra historia.
No podían usar chakra para proteger sus cuerpos como usualmente hacen.
Y aunque los demás no vieron lo que les pasó, el sonido que se produjo le hizo fácil adivinar que algunas cabezas se rompieron.
Sólo ese sonido de algo rompiéndose los sacó de su estupor.
Todos miraron hacia aquel joven y se preguntaron qué fue lo que pasó.
No, sí sabían lo que había pasado.
Habían sentido una presión sobre sus mentes que casi los hizo caer de rodillas. Pero a los ninjas de la nube al parecer los dejó inconscientes.
"¡Woof!"
"¡Genial!" No pudo evitar gritar Kiba, junto con el ladrido de Akamaru demostrando que estaban igual de sorprendido que su amo.
Shino siguió guardando sus palabras para sí mismo, demostrando su sorpresa con un único y suave movimiento de sus lentes usando los dedos.
El suave silbido del movimiento de las alas de sus insectos también demostró que ellos estaban alterados.
¿Y Kurenai?
La líder y maestra del equipo 8 aún no había cerrado la boca después de gritar que corriera antes de que todo sucediera de repente.
La sorpresa llegó demasiado rápido y no sabía cómo expresar sus pensamientos.
El joven era más fuerte de lo que esperaba.
Y aunque tenían dudas sobre el porqué había aparecido aquí, un pensamiento apareció al mismo tiempo en las mentes del equipo 8.
'¿Estaban salvados?'
Un poco lejos del equipo 8, Hinata y A tenían pensamientos diferentes.
Mientras Hinata tenía una sonrisa feliz porque su salvador estaba bien, A tenía una mirada cenicienta.
Aunque los ninjas participando en ésta operación eran Genin y Chunin sin talento, seguían siendo ninjas de aldea de la nube.
Y frente a él, muchos de ellos murieron.
No murieron en batalla. En cambio murieron de forma patética al caer desde unas pocas decenas de metros de altura mientras saltaban de un edificio hacia otro.
Pero lo que ponía más furioso al hombre era la humillación que sintió al casi caer de rodillas hace un momento.
¡Él!
¡A, el Cuarto Raikage, casi había caído de rodillas ante el enemigo!
La humillación que sentía al recordar lo que estaba a punto de hacer solo alimentaba más su ira.
Y luego A se movió.
Los ojos de Hinata se abrieron de golpe.
Su Byakugan lo vió todo nuevamente.
En un momento el enemigo estaba a pocos metros de ella.
Y al siguiente instante, estaba delante del joven que la liberó del sello en su frente.
Y eso no era todo.
El chakra del enemigo había explotado, y una gruesa capa de relámpagos había cubierto su cuerpo.
El equipo 8 también tenía los ojos abiertos.
En un segundo estaban celebrando porque estaban salvados, y al siguiente vieron una figura crepitando en relámpagos azules apareciendo frente al joven que había llegado para salvarlos.
Kurenai sintió que su estómago se hundía.
Recordó de repente que el enemigo era el cuarto Raikage, uno de los hombres más fuertes del mundo.
En su mente, solo el Hokage podía tener la seguridad de derrotarlo. ¿Y esperaba que un joven pudiera salvarlos?.
Por más que pueda parecer fuerte al dejar inconsciente a tantos ninjas de la nube sin parecer moverse, seguía siendo muy joven y no debería poder enfrentar al Raikage.
E incluso si era bueno en Fuinjutsu, el joven no había tenido tiempo suficiente para crear sellos en el campo de batalla.
¡Bang!
Pero el futuro que Kurenai esperaba que sucediera, al final no sucedió.
En cambio, la mujer de ojos rojos terminó con la boca aún más abierta por el asombro de ver al joven en su lugar, sin haberse movido un solo centímetro.
¿Y el Cuarto Raikage?
El hombre desapareció de repente de su vista.
¡BOOOOOM!
Y ella y el equipo 8 volteó rápidamente la mirada hacia la muralla de la ciudad, donde una figura apareció incrustada contra la pared, provocando que las grietas se esparzan.
El silencio reinó en el lugar durante unos segundos antes de que varias voces y gritos se escucharan, provenientes de los civiles viviendo en los edificios cercanos.
Además de los ninjas inconscientes y el equipo 8 en silencio por el shock, los civiles cercanos se dieron cuenta de que una batalla entre ninjas estaba sucediendo y sabiamente empezaron a evacuar.
Unos más tranquilos que otros, pero el ruido entre todas las familias fue suficiente para romper la tranquilidad de la noche.
Mientras los civiles escapaban, el equipo 8 seguía sin saber qué era lo que pasaba.
Sólo Hinata tenía una idea de lo que había pasado.
'Él lo pateó' dijo la joven con incredulidad en su mente.
Aunque el Byakugan no era el Sharingan con su visión a cámara lenta, seguía siendo un poderoso linaje ocular que le permitió a la joven Hyuga poder ver un destello de lo que sucedió.
