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Chapter 23 - Capítulo 23: Lluvia De Caos Y Destrucción.

Jones voló en el cielo, volviendo a Shockling.

Jones alzó sus palmas al cielo, diciendo:

—Esto será justicia divina y una guerra divina.

Disparó 120 misiles al cielo. Los misiles entraron en todas las ciudades. Jones disparó 250 más.

En el avión militar, Yerno observaba a Jones, diciendo:

—¡Ahí está! ¡Debe estar disparando misiles!

Pelagia miró a Jones y murmuró:

—Intenta disparar. Aún tenemos balas suficientes.

Yerno pensó un poco y dijo:

—Lo dudo. Los misiles que está disparando nos pueden seguir mientras él planea…

Pelagia sacudió la cabeza y dijo:

—Pero este avión es más rápido que los misiles. ¿No tienes una estrategia para hacerlo?

Yerno asintió y dijo:

—Tengo una, pero es riesgosa.

Yerno movió el avión a una velocidad mayor, gritando:

—¡Usaremos la táctica del apuñalamiento secreto!

El avión giró para llegar detrás de Jones, disparando. Jones se dio cuenta y lo esquivó, murmurando:

—¿Qué diablos? ¿Ese es el mismo avión?

Jones disparó varios misiles hacia el avión, pero el avión logró esquivar uno tras otro y disparó aún más misiles.

El avión siguió esquivando cada uno. Pelagia se sintió un poco mareada y comentó:

—Qué habilidad… ¿tienes talento con ese avión?

Yerno sacudió la cabeza y dijo:

—Es mi primera vez. Supongo que aprendo rápido.

El avión empezó a disparar aún más. Jones falló al esquivar, recibiendo un daño mínimo en la armadura. Jones gruñó y dijo:

—Ese mocoso sabe cómo usar ese avión… menos mal que yo también tengo uno.

Jones voló hacia el avión. Pelagia miró hacia atrás y dijo:

—¡Yerno, nos están siguiendo!

Yerno movió rápidamente el avión para darle un fuerte impacto directo en el casco de Jones, mandándolo a chocar contra el piso.

Yerno suspiró y dijo:

—Bien, ese era nuestro plan.

El avión se fue volando mientras Jones se levantaba lentamente. Jones murmuró con enojo:

—Agh… esto fue planeado…

Jones dijo:

—Computadora, arregla el casco.

El sistema en su casco dijo:

—Arreglando casco…

Las grietas de su casco se regeneraron, volviendo a la normalidad. Jones murmuró:

—Aún no termino con los misiles…

Jones mostró una sonrisa maliciosa y dijo:

—Computadora, utiliza todos los misiles.

140,000 misiles fueron desplegados hacia Elemenyin.

Solara, fuera de las bases, vio los misiles y gritó:

—¡¿Pero qué demonios?!

Solara apuntó sus palmas hacia los misiles, gritando:

—¡PLASMA SOLAR!

Sus palmas dispararon un plasma gigante que destruyó cada misil posible.

El avión esquivó cada misil y cada destello de luz solar. Yerno murmuró:

—¿Pero qué diablos? Eso es… muy estúpido de su parte gastar todos los misiles así…

Mientras Yerno se distraía, Pelagia gritó:

—¡YERNO! ¡EL MISIL!

Yerno se concentró, pero no tuvo reacción suficiente para esquivarlo. El misil chocó contra el avión.

El avión dejó de funcionar. Yerno intentó balancear el avión, pero ya era muy tarde ya que caía al piso a alta velocidad.

Yerno miró a Pelagia y gritó:

—¡Acércate! ¡Vamos a tomar el impacto juntos!

Pelagia se sorprendió por su idea y gritó:

—¡¿Estás loco?!

Yerno rápidamente agarró su cintura y la atrajo hacia él, sin darse cuenta de que Pelagia se sonrojaba en ese momento. El avión cayó en Venenocin con una fuerte explosión.

Mientras tanto…

El escuadrón salió del hospital en Shockling inmediatamente. Sadie aguantaba a Edward.

Flare miró alrededor y dijo:

—Sabía que esto iba a pasar… los lugares están destruidos.

Witio corrió rápidamente y dijo:

—¡Síganme! ¡De seguro hay un búnker que podamos encontrar!

El escuadrón lo siguió. Pero varios soldados estadounidenses los interrumpieron y dijeron:

—¡Manos arriba!

Flare activó su corrupción y dijo:

—Fuera de nuestro camino.

Flare disparó un lanzallamas corrupto. Los soldados gritaron y terminaron derritiéndose por el calor extremo. El escuadrón siguió corriendo.

Varios soldados de Elemenyin dispararon contra varios soldados estadounidenses en Steelition. Se escucharon fuertes explosiones. El comandante usó su radio y gritó:

—¡Necesitamos más refuerzos! ¡Envíen al francotirador!

El comandante apagó su radio y siguió disparando con su rifle de metal. Varios soldados de Elemenyin fueron disparados y cayeron muertos.

Un vehículo atropelló a los soldados estadounidenses, matándolos uno a uno por la velocidad excesiva. Leslie salió del vehículo con su francotirador recargado y gritó:

—¡¿Están bien?!

Leslie corrió rápidamente detrás de la pared donde estaba el comandante. El comandante gruñó con enojo y preguntó:

—¡Nangi! ¿En dónde diablos estabas?! ¡Estuvimos muriendo por culpa de estos estadounidenses!

Leslie contestó mientras arreglaba su francotirador:

—¡Estaba ocupada manejando a los estadounidenses que bloquearon mi camino! ¡Estuve buscando a ese idiota de Jonathan por todos lados pero no aparece! ¡Pero la señal me obligó a llegar hasta aquí!

El comandante gritó:

—¡Pues prepárate! ¡Esta vez no te vas a separar de mi lado!

Unos aviones militares aparecieron para lanzar misiles.

Leslie se dio cuenta y gritó:

—¡Vámonos! ¡No tenemos tiempo para esto!

Leslie rápidamente puso el francotirador en su espalda y se subió al vehículo. Pero el comandante pensó que estaba relajando y preguntó:

—No estarás haciendo esto para salir otra vez…

Fue interrumpido por Leslie, que gritó con enojo:

—¡CÁLLATE Y SUBE AL VEHÍCULO!

El comandante subió al vehículo rápidamente. Leslie lo encendió y salieron del lugar.

Varios misiles cayeron sobre Steelition. Varios ciudadanos cayeron muertos mientras otros entraron a los búnkers.

Zayden corrió por el bosque, murmurando:

—¿En dónde diablos está ese búnker?

Un misil cayó hacia él. Zayden gritó y usó su velocidad para alejarse rápidamente. El misil explotó antes de alcanzarlo.

Zayden suspiró aliviado y dijo:

—Agh… qué bueno que lo esquivé… ¿quién sigue tirando—?

Zayden miró hacia arriba y vio 40 misiles más cayendo. Zayden rápidamente empezó a correr por el bosque, gritando:

—¡Como si este bosque de flora fuera tan importante!

Zayden se metió rápidamente en las cuevas, viendo las explosiones pasar entre los árboles. Un fragmento negativo brillante apareció detrás de él y empezó a orbitar alrededor de Zayden.

Zayden se dio cuenta del fragmento negativo y empezó a alejarse de él. El fragmento lo siguió sin rendirse. Zayden empezó a correr dentro de la cueva, murmurando:

—¡Esa cosa me está siguiendo…! ¡¿Ahora qué?!

Zayden paró de correr al ver que no había salida. Miró alrededor de la cueva y se dio cuenta de que no había nada. Zayden murmuró:

—Okay… al menos esa cosa ya no me está siguiendo.

Sin darse cuenta, el fragmento negativo entró en su cuerpo, lo cual hizo que Zayden sintiera un fuerte dolor de cabeza. Zayden se tropezó en el piso al ver que no podía moverse mucho por el fuerte dolor.

Zayden bajó la cabeza un poco. El fragmento negativo tomó control completo de su cuerpo.

El cuerpo se levantó, murmurando:

—Por fin… control absoluto. Sorprendentemente, este cuerpo es compatible. Pero igual lo acepto.

El cuerpo de Zayden miró hacia la salida, diciendo:

—Aún no me he acostumbrado a este cuerpo… pero estoy seguro de que este chico tiene súper velocidad. En ese caso, iré hacia mis fragmentos para completar el ritual.

Los ojos del cuerpo brillaron de color violeta como la noche en el cielo, murmurando:

—Caerás conmigo, Lightyena.

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