Chicos, he tenido uno de los días más cansados que he tenido en el año jajaja 😅😅😅. Solo les advierto que si le ofrecen su ayuda a alguien, deben ayudar hasta el final.
Ayudé a un amigo a cargar mucha mercancía de su tienda; afortunadamente era poco, pero la parte de atrás de su camioneta estaba súper llena. Y donde vivo hace un calor atroz 😢.
Actualización: de pura casualidad llegó la feria a donde vivo y, bueno, digamos que me inspiré un poco pero no fue una buena experiencia.
Compré mi pan de feria y me subí al juego más "rudo" que se pudo en una feria de pueblo. Pero fue una decepción total.
Pero debo decirlo: me sacrifiqué nada más para darles este capítulo. La verdad da mucha pena venir solo.
~~~
Leon.
Lo primero que hice al entrar a mi habitación fue sentarme en mi escritorio y abrir un libro de magia.
Mientras me preparaba para estudiar hechizos, abrí mi teléfono y llamé a Sam.
—Hola rizitos —habló una voz llena de despreocupación.
—Hola, Barbie callejera —respondí bromeando.
—¿Llamaste para llevarme a comer pollo frito?
—No, te quiero invitar al parque de atracciones que tiene al gran Demonizador —decía mientras abría mi libro.
—Claro, vamos al... ¿Qué!? ¡Al gran Demonizador! —gritó, dejando atrás su anterior pereza.
—¿Qué? ¿No quieres ir? —pregunté.
—¡Cómo no ir! Le he estado rogando a Carla desde que abrió hace tres meses —hizo una breve pausa—. ¿Pero estás seguro? ¿Salir con chicas no hará que te deje tu novia?
—Va mi familia y también pienso invitar a Carly.
—Qué mal, estaba esperando un drama donde tu novia me grite por ser una chica apestosa y horrible que le robó el novio.
—Nada de lo que dijiste es cierto —suspiré—. De todo corazón te digo que eres una buena chica, Sam; algo violenta, pero eres buena.
—... —todo se quedó en silencio por un momento—. No me conoces para decir eso. Guarda tus palabras cursis para tu pelirroja, ¿de acuerdo? Habla con Carly.
—Hasta mañana, Sam.
—Lo que sea.
Colgué y llamé a casa de Carly; conseguí el número de su hermano la vez que fui a su casa.
En vez de escuchar la dulce voz de una chica, escuché la voz apresurada de Spencer:
—¡Hola, Samantha! Ya te dije que no fue mi culpa. No sé por qué la corbata que hice se incendió, pero si quieres dejar de hablarme, lo entenderé.
—¿Spencer? Soy yo, Leon. ¿A qué chica decepcionaste hoy?
—Si buscas a Carly, ella no está. Así que puedes ir colgando el teléfono —gritó con voz histérica.
—No es cierto, estoy aquí —la voz de Carly interrumpió lo que iba a decir.
Hablé con una voz más suave:
—¿Carly? Qué bueno...
—¡Nooooo! ¡Ella no está y tú, niña, cuelga el teléfono de tu habitación! —(Spencer).
—No voy a colgar nada, Leon es solo mi amigo, Spencer, y tiene novia —(Carly).
—¡No me importan sus excusas! Él... —hubo una pausa—. ¿Tiene novia? —preguntó curioso.
—Sí, la tiene. ¿Ya te puedes calmar? —preguntó Carly impaciente.
—Ah, continúa, Leon —Spencer sonó incómodo.
—Quería saber si ambos pueden venir con mi familia al gran Demonizador.
*(Nota: ¡Maldita sea! Olvidé la distancia que hay entre San Diego y Nueva York... Demonios, lo lamento, chicos, pero tendré que usar el poder del guión).*
—¿¿Es en serio!? ¡Vamos, vamos! —gritó Carly emocionada.
—Leon —dijo Spencer con voz calmada y seria—, acabas de pasar por una experiencia horrible, sabes que hay brujas sembrando el caos. ¿De verdad quieres arriesgarte? —trató de actuar como un adulto, aunque se notaba por su tono que realmente quería ir.
—Dicen que subir al Demonizador es una experiencia única; algunas personas lo describen como milagroso y todos los artistas salieron con una creatividad aumentada durante una semana —recé en silencio para que la tentación le ganara.
—Y por eso creo que es necesario que tengas a un mago con experiencia protegiéndote —dijo Spencer de forma apresurada—. Hablaré con un amigo que usa magia espacial.
—Muchas gracias. No quiero estar en un avión perdiendo el tiempo —agradecí.
Spencer se rio:
—Ni lo digas. Carly me ha estado molestando desde hace días para salir de casa juntos. Tener hermana es soportar inasistencias diarias —me explicó como lo haría un mayor a su menor.
—Sigo aquí, hermano —la voz de Carly sonaba todo menos cálida.
—Ah... ¡Voy a arreglar mis cosas! —se escuchó la caída del teléfono.
—Tu hermano es gracioso —dije riendo.
—No te rías, tener un hermano es soportar sus payasadas —me respondió con la misma risa—. Pero, ¿estás bien? No creo que a ti se te ocurriera ir.
—Fue mi prima Alex la que quería ir, y acepté porque no quería pasar todo el tiempo pensando en aquel día y tu hermano aseguró que rara vez atacan a los magos —traté de ser lo más calmado posible; no quería que notara mi ansiedad.
—De acuerdo, igual trataré de no mencionarlo. Así que, ¿ya invitaste a Sam? —preguntó curiosa.
Solté un resoplido:
—Ella aceptaría mientras le invite todo, así que la contacté primero.
—Genial, ¿y qué color crees que me quede bien?
Para resumir, hablé un rato con ella de cosas triviales y soltábamos bromas.
*(Nota: No voy a torturarlos diciendo que cumplí con subir un capítulo muy largo metiendo charlas tontas).*
—Descansa, Carly. Te veo en la escuela —dije bostezando.
Al final no estudié nada...
Ella bostezó de igual forma:
—Descansa, Leon.
Una vez terminada la llamada, fui a mi armario y cambié la perilla por la nueva.
Y así comienza el nuevo entrenamiento.
???????
**Leo**
Mi cuerpo se sentía pesado y a la vez disperso, pero no tardé en saber mi situación. Era un sueño lúcido.
Es extraño que un clon "sueñe", pero en fin, Leon ha tenido 45 sueños así... pensé mientras la oscuridad que veía pasó a ser un cielo nocturno.
Se escuchaba el canto de una mujer. *(Nota: escuchen ahora "Aquaria - Mau Sora")*.
Era, sin cuestionar, la voz más hermosa que había escuchado en mi poca existencia.
—¡Esto no tenía que ser así! —exclamó una voz llena de maldad.
El cielo estrellado dio paso a personas flotando a mitad de la noche.
—¡Se supone que tú estarías conmigo por la eternidad!
—Nuestro padre quería eso... Hermano, ya no está. Es mi turno de decidir qué quiero para mí —le contestó con calma la otra persona; era un hombre con voz calmada y paciente, como si estuviera acostumbrado a las rabietas del otro.
—¡Eres un traidor! —el primer hombre parecía seguir sin entender.
Al final vi a ambos pelear y todo se volvió borroso.
????
El paisaje cambió y ahora estaba rodeado de algunas mujeres, todas mirándome con extremo rencor.
—¡¿Por qué siempre eres así!
—¡Eres de lo peor!
—Si sabías que esto iba a terminar así, jamás hubiera querido conocerte.
Me soltaban las palabras más hirientes que pude haber escuchado y sentí cómo se me rompía el corazón en el sueño. Ya había tenido, como Samuel, sueños donde despertaba llorando. Pero esto se sentía diferente, más real.
El lugar volvió a cambiar.
Ahora estaba frente a un hombre alto cuyo rostro estaba borroso; me daba una mirada complicada que no logré descifrar.
—Gracias por seguirme hasta el final... nadie más que tú puede entenderlo.
Y todo se volvió negro.
Me desperté en mi cama sintiendo un dolor de cabeza atroz.
Pinches sueños raros.
En mi vida como Samuel no era extraño que despertara llorando una vez al año, pero creía que los clones no soñaban.
Mejor vuelvo con Mikono —bostezaba mientras me levantaba.
¿Debería cambiar mi apariencia?... Había tenido algunos problemas; mi cabello no era raro, había mucha diversidad en cuanto a color de cabello en japon. Lo que causaba problemas era mi apariencia andrógina y algo bajita. Recibía algunos coqueteos de hombres y de algunas mujeres de gustos específicos.
~~~~~
Leon
Bien, no había dormido en todo el día y solo puedo decir que fue inútil. Vi unos cuatro encantamientos útiles, pero el resto eran cosas estúpidas, como hacer nevar en tu habitación.
¿Para qué diablos querría que nevara? ¿A qué clase de estúpido se le ocurriría eso? ¡Ni siquiera sirve como aire acondicionado decente!
Estaba seguro que era el clásico caso de investigadores que no tienen creatividad y se la pasan publicando cosas inútiles.
En todo caso, estaba abrumadoramente cansado. No por estudiar; eso solo me agotó la mente. Lo que me agotó fue aumentar la gravedad dos veces y hacer algunos ejercicios básicos.
Salí de mi "armario", quité la perilla y la guardé en el cajón de mi escritorio.
Después de bañarme, me puse mi clásica ropa oscura.
Y con lo último de mis fuerzas, fui a la guarida, donde busqué en la computadora mágica algo para tener energías.
[Píldoras de alimento]
No lo pensé dos veces y, como buen fan de Naruto, la compré.
La entrega fue rápida: desde el prisma mágico se abrió un cristal y dejó salir un tubo. De este salió disparada a máxima potencia una píldora verde. Estaba dentro de una esfera de cristal que tenía pegada una nota.
Pero la extraña la esfera nunca se rompió. La abrí como dios me dio a entender y observé la pastilla un momento, dudando si comerla o no.
Me la comí y sentí cómo la pesadez del cuerpo se iba.
Eso dio en el clavo —suspiré contento.
Levanté la nota que había en el recipiente y me detuve en seco.
> **Advertencia:** el consumo de esta pastilla puede generar gases, agresividad o cambio de pigmentación en la piel (temporal).
Demonios. Mi corazón se aceleró, pero solo pude dejar esa información en un rincón de mi mente esperando que esto no termine mal.
¡Soy un Russo! "Problema" es casi literalmente mi apellido —me quejé por dentro, pero ya no había nada que hacer. Solo podía rezar para que la próxima vez leyera la maldita nota.
Mientras salía de la guarida, en la cocina vi a mis tíos cocinando algo rápido.
—¡Leon! ¿Ya estás despierto? —exclamó mi tía.
Corrió a las escaleras y gritó:
—¡Alex! ¡Leon ya está aquí! ¡Vuelve y come! —dicho eso, volvió a la cocina con mi tío.
Pasé al comedor de los clientes y vi a mis primos comiendo un sándwich de pollo cada uno.
Había algunos más en un plato sobre la mesa; tomé uno y me senté con ellos en la barra.
—¡Ya quiero ir con ustedes a la escuela! —dijo Max con la boca llena.
Justin le dio una palmada en la cabeza a Max:
—Ya vas a la escuela con nosotros nosotros, bruto.
La palmada al parecer solo hizo ruido, porque Max no pareció sufrir.
—yo decía a la misma escuela que ustedes—explicó.
—Ah... olvídalo, todavía falta un año —Justin se encogió de hombros.
—¡Pero su escuela es increíble! Hay muchas cosas interesantes que hacer —los ojos de Max brillaban.
No sé por qué, pero creo que Max se emociona por razones equivocadas. Silenciosamente me puse salsa a mi sándwich y lo comí más a gusto mientras escuchaba.
—¡Alex dijo que patina por toda la escuela! ¡Arroja pasteles a la gente los martes y después improvisa sus bromas! —dijo emocionado.
—¿Qué? —preguntó mi tía, que salió rápido de la cocina.
Vi a Max quedarse quieto un momento y después negó con la cabeza.
—Dije que Alex iba a la pista de patinaje y hacía bromas en el parque —se explicó Max y le dio un gran mordisco a su sándwich.
Se veía la mentira, pero mi tía se rindió y cuando mire a las escaleras. Allí estaba Alex, que tenía la mirada fija en Max.
Con razón mintió... Solo pude darle una mirada de lástima a Max. Pobre chico, no sabe ni a quien provocó 😢.
*(Nota: cambié las fechas; en este momento es jueves).*
—Hablé con Harper. Vamos a dejar a papá y mamá en los juegos para parejas y nos vamos a escabullir para divertirnos sin ellos —dijo en voz baja mientras se sentaba a mi lado.
—Alex, tu mamá no despegará la vista de ambos —decía, recordando solo algunas cosas de la película de los Hechiceros. Todo empezó porque Alex quería hacer las cosas a su manera y mi tía nunca la dejaba.
—Eso está por verse —dijo como retando a su propia madre.
Me encogí de hombros:
—Como tú digas, Alex. ¿Quieres salsa?
—Mmm, un poco. Mamá y tú me están pegando el gusto por lo picante —hizo un gemido de malestar—. Si le pusiera tanta como tú, mi estómago se derretiría.
Max pareció olvidar que estaba en problemas y preguntó:
—¿¡Nuestros estómagos se derriten!? Suena increíble.
—Quiere decir que le daría un mal estómago, burro —se burló Justin.
—Oh... —Max dio su última mordida y fue a una de las mesas del comedor a terminar su... ¿tarea?.
—Espero que esto te sirva de lección, Max —dijo, y también terminó su sándwich—. Solo los tontos hacen su tarea a última hora.
Alex se acercó demasiado a mí y dijo en voz baja:
—Pásame tu tarea, Leon —al igual que con mi tío, se hizo la linda.
—Está bien, pero me debes un favor —terminé mi comida y fui a sentarme con Max.
—Mi boca ardiendo esta, traeme agua para alivianar. ~tomé la botella de agua que hice aparecer y me bebí la mitad. Esa salsa estaba intensa.
—¡Oye! ¿Por qué usaste magia? —se quejó Alex.
—Me ardía la boca.
—No me refiero a eso... ¿Por qué usaste magia y papá no saltó de inmediato a regañarte? —miró hacia la cocina, donde iba saliendo mi tío.
Mi tío colocó su mano en el hombro de Alex:
—Yo tengo una pregunta aún mejor para esta situación.
—¿Cuál?
—Si tú usaras magia, ¿de dónde sacarías esa botella de agua?
—No sé, simplemente aparece —dijo Alex sin entender.
Jerry suspiró:
—Está bien, podemos hacer un pequeño espacio para la lección de magia de hoy.
—¿Y qué hay del regaño? —preguntó Justin.
—Leon, ¿en qué pensaste cuando hiciste aparecer esa botella? —me preguntó mi tío.
—Pensé en la botella de agua fría que tenía en mi habitación.
—¡Excelente! No hay regaño —mi tío sonrió—. Ahora sí, vayan a la escuela.
—¿??? —Alex/Justin/yo.
\*Max arrojó sus libretas a la mochila y salió corriendo a la puerta.\*
Se desconoce si terminó su tarea o no... o si al menos la hizo bien 😢.
~~~~~
**Narrador**
Los jóvenes Russo fueron primero a dejar a Max en su escuela y luego corrieron a la suya.
Al llegar, fueron recibidos por Harper y el director Laritate.
—Hola, chicos. Casi llegan tarde —como siempre, los saludó con una sonrisa que encantó a Leon.
—Menos mal, si no, tendrían que ir a mi corral por dos horas —dijo Laritate mirando su reloj.
Luego entrecerró los ojos mirando a Leon:
—¿Y por qué este vaquero está cargando a la señorita Russo?
\*suspiro\*
Leon tuvo que explicar que mientras corrían, Alex se cansó y tuvo que cargarla en su espalda. ¿Por qué la cargó? Porque Alex estaba sacando su varita para poder aparecer en el colegio.
Para evitar que Alex causara problemas, Leon la cargó de inmediato y empezaron a correr.
¿No soy un idiota? ¿Por qué tuve que cargarla yo? Su hermano está literalmente a mi lado.
Mientras Leon se criticaba internamente, Alex se bajó.
—¡Gracias, caballito! Vamos, Harper, estoy cansada —Alex le revolvió el pelo a Leon en señal de agradecimiento y se estiró mientras se iba con Harper, que le lanzó un beso a Leon antes de irse.
—¿Cansada de qué? /¿De señalar por dónde ir? —Leon y Justin dijeron al unísono—. ¡Yo te cargué!
Leon y Justin se miraron y se dieron una mirada de comprensión y lástima.
—Se nota que son familia; esa bandida sabe domarlos muy bien —Laritate negó con la cabeza y cambió a un tono más amenazante—. Ahora... ¡largo de aquí, pequeños sabandijas! O los mandaré a mi corral de detención.
Ambos se fueron a sus respectivos salones.
~~~
—¡Aaaah! No puedo creer que esa profesora se ponga a tocar la gaita —exclamó Alex mientras se sujetaba la cabeza; parecía que toda la clase le había causado migraña.
—No estuvo tan mal, ¡pero yo soy mejor! —señaló Harper, colocándose una mano en el pecho con falsa modestia.
—¿Sabes tocar la gaita? —Leon se sorprendió realmente en esta ocasión.
—Por supuesto que sí, jeje —tomó la mano de Leon—. He arrasado en todas las competencias en las que he participado.
Ya lo entendí —Leon resistió las ganas de golpearse la frente—. Era uno de los capítulos favoritos de Samuel.
—Eso es increíble, Harper —la felicitó.
—¿Increíble de dónde? —interrumpió Sam con tono sarcástico.
Harper soltó un grito sorprendido y se escondió detrás de mí mientras Sam continuaba:
—Es increíble que esa vieja nos siguiera hasta aquí.
Carly la miró con reproche:
—No seas grosera, Sam; no nos siguió. Ella misma solicitó su traslado a esta escuela porque las desapariciones aumentan en todo el país.
—Como sea —Sam no profundizó en el tema.
—¿También los torturó con su show de música? —Carly miró al grupo con lástima.
—Supongo que fue su maestra en primaria —dedujo Alex.
—No, era nuestra maestra en nuestra escuela anterior... Les sugiero que no hablen en sus clases; es amargada y poco flexible —Carly suspiró.
—¿Y la grosera soy yo? —Sam resopló.
Carly se volteó a mirarla y se quejó:
—Ella me tiene rencor porque detesta a mi hermano. ¡Eso no es justo! Yo saco buenas calificaciones.
*(Nota: Carly era una excelente estudiante antes de comenzar iCarly 🤣🤣 ).*
—Yo también y se la pasa criticando cada aspecto de mi atuendo —Harper frunció el ceño mientras explicaba. Cabe mencionar que hoy llevaba un vestido azul cielo con donas reales por todos lados y un sombrero con forma de taza de café.
—No veo por qué —dijo Sam con sarcasmo.
—¿Verdad? ¡Ella debería cambiar todo su armario, no yo!
Sam arrugó la nariz y le lanzó una mirada a Alex que decía: *¿Esta chica no entiende?*.
Alex solo suspiró e hizo un gesto con las manos: *Así es ella*.
—Tu ropa es única, parecen donas de verdad —Carly tocó una y exclamó—: ¡Son de verdad!
Los ojos de Sam brillaron y arrancó una de golpe.
—¡Sam! —gritó Carly.
—¿Qué? —el tono de Sam hacía pensar que no hacía nada malo.
—Déjalo, Carly; estoy acostumbrada... Alex siempre se come un poco de mis atuendos comestibles —Harper fulminó con la mirada a Alex.
Alex se cruzó de brazos:
—Oye, si haces una chaqueta de tocino, no esperes que no me la coma.
—¡Tocino! Avísame cuando vengas con esa hermosa chaqueta —Sam cambió su forma de ver a Alex; ahora la veía como una posible hermana.
Carly y yo nos miramos y ambos nos sujetamos la frente.
No debimos dejar que se conocieran. Fue el pensamiento de ambos.
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Leon
Al llegar a casa, fuimos directamente a la guarida.
Alex y yo nos sentamos en el mismo sillón, mientras los otros dos lo hacían en los sillones individuales.
—Bien, bien —llegó corriendo mi tío—. Acaba de irse una buena multitud de clientes, así que apresuremos esta lección.
Sacó un pizarrón y comenzó a escribir en él.
Max leyó lo escrito:
—¿De dónde vienen los objetos?
—Exacto, ¿de dónde vienen? —señaló con su plumón.
—No lo sé / Ni siquiera he despertado mi magia, ni siquiera debería estar aquí... —Alex y Max.
—Es obvio, la magia crea los objetos —respondió Justin.
Estaba por responder, pero mi tío se adelantó:
—Error, muchachos. El caso de hoy fue que Leon hizo aparecer una botella de agua.
—¿Y eso qué? —Alex.
—No me interrumpan —mi tío les lanzó una mirada penetrante—. Es normal que te confundas, Justin; este tipo de datos normalmente son sentido común en el mundo mágico. Iba a enseñárselos el año que viene, pero como ahora tenemos tres magos en la casa, es mejor que sepan lo que hacen —hizo una pausa para ver si todos prestaban atención—. Cuando hacen aparecer un objeto, la imagen importa también.
Dibujó lo que creí que era un taco o algo parecido.
—Si invocan algo, no lo están creando, ¿de acuerdo? Lo están tomando, lo roban —dijo con mucha seriedad—. Ahora, si lanzan un hechizo de cocina automática para hacer un burrito y después hacen aparecer un burrito, están tomando el burrito que hicieron, porque en su mente ya tienen presente que esa comida es suya.
—¿Entonces, todas esas botellas de agua que invocué...? —la cara de Alex se puso algo pálida.
—... Todos esos libros... —Justin se puso extremadamente pálido.
Max miró a sus hermanos y celebró:
—¡Oh, sí! ¡Se deben sentir muy mal, no? Por suerte yo no he hecho nada malo.
Continuará...
~~~
Nota final chicos, sinceramente esperaba escribir un capítulo del demonizador.
Pero como dije en comentarios al mayor fan de este fanfic... Tuve una mala experiencia en la feria, me enoje nada más ir ahí. Me estaban cobrando en un solo juego el doble de lo que costó el año pasado, además de tener que hacer fila para conseguir boletos para poder subirme.
Compre una cajita sorpresas y no mamen, me salio una puta bolsa de bombones.
Me compre un pan de feria y esa cosa estaba dura y sabia horrible. Última vez que compro pan de feria que no tiene la forma que me gusta.
Como sea, lamento decepcionarlos. Pero a mi me gusta escribir con el corazón, yo ya sabía que en mi mente ya tenia masó menos escrito como iba a ser el capitulo del DEMONIZADOR.
Pero la amargura de lo que pasó me quito toda la inspiración. Ah, y en mi vida vuelco a dar fecha, ya vi que si es cierto que cuando escribes una serie nunca debes dar fecha por que siempre pasan cosas.
Mi aire acondicionado dejo de enfriar y vivo en cerca de playa en el sur de México, el calor es INFERNAL.
Eso me quitaba todas las ganas de escribir, así que sumen eso a la amargura de antes. Me regañaron una que otra vez en el trabajo, descubrí que la chica que al fin me interesó tiene novio(rara vez siento atracción por una chica de la zona donde vivo y si no siento nad prefiero estar solo).
Bueno, muchas cosas se juntaron jajajja. Si escriben una serie nunca den fechas de nada, les aseguro que solo se tiran mala suerte ustedes.
Basta de mis trágicomedias, si empiezo no termino.
Por si no lo notaron, la magia de los Magim(los hechiceros), no es tan *poderosa* como en la serie original. En algunos aspectos si es así de poderosa pero nada que puedan hacer unos novatos.
También esta clase de magia es para dejar en claro la gran falta de sentido común mágico que tienen los Russo, la mayoría de los Magim viven en el mundo mágico y los Russo son solo una pequeña minoría que no viven ahí.
Perdón que les cuente de mis cosas, pero no tengo donde desquitarme jajaja..... Las cosa ya van mejor así que no prometo nada pero si haré lo mejor para subir un capítulo rápido.
Les deseo una bonita noche, tarde o mañana.
El suguiente capitulo si es el demonizador! Eso si lo prometo!!
Adiós. 🐢🐢🐢
